A pesar de ser uno de los monumentos más visitados de Francia, este palacio ligado al reinado de Luis XIV mantiene algunos secretos bien guardados que te desvelamos hoy.

El lugar que ocupa hoy en día el emblemático Palacio de Versalles era en el año 1661 un terreno empantanado y boscoso. El monarca Luis XIV se encargó de construir este palacete con el objetivo de instalar a toda la Corte en él. Hoy en día, el Palacio de Versalles es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y uno de los monumentos más visitados de Francia. Su valiosa arquitectura, amplios jardines y la majestuosidad que invade cada rincón lo han convertido en un lugar de paso obligado para quienes están de visita en París. Aunque sea uno de los palacios más conocidos a nivel mundial, hay ciertos datos que la mayoría de visitantes ignora. En esta ocasión, te desvelamos 6 detalles que, quizás, desconocías del Palacio de Versalles.

1. Un palacio de dimensiones colosales

Uno de los aspectos que más llama la atención del Palacio de Versalles es su espectacular tamaño. El complejo palaciego posee unas dimensiones totales de 67.000 metros cuadrados distribuidos en sus tres edificios principales: Versalles, Gran Trianón y Pequeño Trianón.

2. El palacio estaba abierto a cualquier persona

El monarca Luis XIV no solo era conocido como “El Rey Sol” (por su extenso mandato), sino también como “El Rey de la gente”. No en vano, solía permitir que cualquier persona pudiera acceder al interior del palacio para contemplar su belleza y elegancia con sus propios ojos.

3. El Salón de los Espejos fue la solución a la escasa luz

El Salón de los Espejos es uno de los rincones más destacados del Palacio de Versalles. En este lugar es donde se firmó el icónico Tratado de Versalles que dio por terminada la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, no todo el mundo conoce el origen de esta galería. En sus inicios, se instalaron lámparas de luz muy suave con el objetivo de proteger la rica ornamentación de los techos y paredes. Dado que, por tanto, la iluminación en este salón era un tanto escasa, se decidió cubrirla de espejos. En total, se colocaron 375 espejos, encargados de reflejar la luz directamente desde las ventanas.

4. Más de 300 habitaciones y ningún cuarto de baño

El Palacio de Versalles se inauguró con más de 300 habitaciones, pero, curiosamente, sin ningún cuarto de baño. Lo cierto es que en aquella época, no había sitio establecido para hacer las necesidades, por lo que el uso de orinales estaba a la orden del día. Tampoco era muy común bañarse, por lo que el aseo de las manos y la cara era el único hábito de higiene extendido. Las ropas de la Corte, por lo general, eran de lino, un tejido indicado para absorber los malos olores y el sudor.

5. En su interior hay una Ópera Real para 700 espectadores

Cada rincón del Palacio de Versalles es una grata sorpresa. Sus refinados salones y habitaciones repletos de tapices, pinturas, esculturas y mobiliario dan una idea de la opulencia de la Corte. Pero, ¿sabías que, entre sus tesoros, se encuentra una Ópera Real? Con capacidad para 700 espectadores, esta sala de ópera y teatro fue construida por completo de maderas nobles.

6. El Jardín de Versalles es uno de los más grandes del mundo

Si las dimensiones del propio Palacio de Versalles sorprenden, las de los jardines simplemente abruman. Sus más de 800 hectáreas lo convierten en uno de los más grandes del mundo. Alberga más de 200.000 árboles y alrededor de 210.000 flores, así como numerosas estatuas de mármol y bellos estanques. Recorrerlo entero es prácticamente imposible.