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Conoce los 10 países que no han registrado casos de covid-19

agosto 27, 2020
Conoce los 10 países que no han registrado casos de coronavirus

En cuanto se pueda viajar de nuevo internacionalmente, quizá alguno de estos 10 destinos podrían estar en tu lista de lugares a los que podrás viajar sin preocuparte de los efectos de la pandemia mundial.

Países sin casos registrados de covid-19

Todas estas islas están ubicadas en medio del océano Pacífico, aislados a varias horas del continente más cercano y a las que llegas necesariamente pasando por países de Oceanía o Asia.

  1. Palaos
  2. Micronesia
  3. Islas Marshall
  4. Nauru
  5. Kiribati
  6. Islas Salomón
  7. Tuvalu
  8. Samoa
  9. Tonga
  10. Vanuatu

Hasta 1982, las lejanas y paradisíacas islas de Palaos en Oceanía no contaban con ningún hotel. Ese año se inauguró el primer alojamiento turístico y desde entonces, este país, rodeado por las aguas celestes del océano Pacífico, ha disfrutado del auge del turismo.

Conoce los 10 países que no han registrado casos de coronavirus

Las fronteras de Palaos han permanecido cerradas desde finales de marzo y es uno de los diez países del mundo sin casos confirmados (contando solo los países miembros plenos de Naciones Unidas y excluyendo a Corea del Norte y Turkmenistán).

Sin embargo, aunque no se ha registrado ni un solo caso, el virus de alguna manera sí ha devastado el país. Los hoteles están cerrados, los restaurantes vacíos y las tiendas de souvenirs no venden nada.

Los únicos huéspedes que tienen ahora los hoteles son los residentes que regresan a la isla y están obligados a guardar cuarentena.

El caso de las Islas Marshall

A unos 4,000 km al este a través del vasto Océano Pacífico, las Islas Marshall también permanecen libres de covid-19. Pero, como Palaos, no tener casos también ha tenido un impacto.

El Hotel Robert Reimers se encuentra en una franja de tierra en el atolón principal, Majuro, con una laguna a un lado y el océano al otro. Antes de la pandemia, las 37 habitaciones tenían una ocupación del 75 % al 88 %. Sus huéspedes llegaban principalmente de Asia, del Pacífico o «el continente» (Estados Unidos).

Pero el autoaislamiento afecta a sectores más allá del turismo, y las Islas Marshall dependen mucho menos de los turistas que Palaos. El problema para estas islas es la industria pesquera. Para mantener el país libre de covid-19, los barcos que han estado en países infectados tienen prohibido ingresar a sus puertos.

Otros barcos, incluidos los buques tanque de combustible y los portacontenedores, deben pasar 14 días en el mar antes de atracar. Las licencias de pesca están suspendidas y se ha rebajado el número de vuelos de carga. El efecto es claro.

Las Islas Marshall están especializadas en peces de acuario, el más popular es el pez ángel llama, pero las exportaciones cayeron un 50 %, según un informe estadounidense.

Los viajes transfronterizos más pequeños pueden ayudar a Vanuatu. El ejemplo más reciente es cuando el gobierno permitió que 172 trabajadores viajaran al Territorio del Norte, en Australia, durante seis meses para recoger mangos. Aunque las remesas ayuden en la situación económica, no son suficientes en un país donde el 35% del PIB proviene del turismo.

Pero, a pesar de esa necesidad de reabrir las fronteras, Vanuatu no se apresurará en hacerlo. El doctor Tarivonda recuerda con preocupación el caso de Papua Nueva Guinea, que estuvo casi libre de covid hasta un fuerte aumento a fines de julio.

A medida que pasan los meses, aumenta la desesperación en los países cerrados del Pacífico. Sin embargo, Jonathan Pryke, director del Programa de las Islas del Pacífico en el Instituto Lowry, no tiene ninguna duda de que la única opción para estos países es el autoaislamiento.

«Incluso si mantuvieran sus fronteras abiertas, sus principales mercados turísticos de Australia y Nueva Zelanda no estarían abiertos, ya que han cerrado sus propias fronteras», dice.

«Así que solo habríamos conseguido lo peor de ambos mundos: una crisis de salud y una crisis económica. Tendremos años y años para ver cuáles fueron las decisiones correctas».

«Pero echando la vista atrás, nadie duda de que cerrar fue la medida correcta para estos países del Pacífico», concluye Pryke.