Situada a 80 kilómetros de la costa española, Ibiza es uno de los destinos de crucero más bellos del Mediterráneo Occidental y forma parte de las cinco islas principales de las Islas Baleares. Su ambiente festivo, su patrimonio histórico y su riqueza natural han convertido a Ibiza en un lugar mundialmente famoso.

Ofertas de cruceros con escala en la Isla Blanca

Muchos cruceros Mediterráneo con cruceros.es realizan escala en Ibiza, también conocida como “La Isla Blanca”. Ofrecidas por navieras como Costa Cruceros y MSC Cruceros, estas propuestas de cruceros tienen una duración de entre 4 y 14 días, con el fin de adaptarse a todos los presupuestos y expectativas de vacaciones. Los puertos de salida son, a menudo, Marsella, Niza o Barcelona. También es posible encontrar cruceros con salida y llegada en Ibiza, permitiendo explorar más a fondo las maravillas de esta isla española. Los itinerarios suele ser realizar en enormes barcos como, por ejemplo, MSC Orchestra y el Costa Fascinosa.

Sitios y lugares destacados que visitar durante una escala de crucero en Ibiza

El casco antiguo de Ibiza

Durante una escala en el crucero, una visita guiada por la capital de Ibiza es la oportunidad perfecta para conocer la historia de la isla, por ejemplo, paseando por la ciudadela fortificada de Dalt Vila, es decir, el centro histórico de la ciudad. Este castillo del siglo XII posee 9 torres rectangulares. El recorrido por el casco antiguo permite admirar edificios históricos como la Catedral de la Virgen de las Nieves y los baluartes de San Joan y Santa Llucia. Pasando por la Plaza de Catedral se puede acceder al Museo Arqueológico y conocer mejor el pasado de Ibiza. El recorrido puede continuar hacia el paseo marítimo donde hay numerosas tiendas de artesanía. Los amantes de la arqueología tendrán ocasión de acercarse al Yacimiento Fenicio de Sa Caleta y la Necrópolis Púnica del Puig des Molins, situada a pocos kilómetros de la capital de Ibiza.

La Playa d’en Bossa

Con sus 210 kilómetros de playas, Ibiza seduce a los amantes del sol y del mar. Determinados cruceros por el Mediterráneo ofrecen la oportunidad de relajarse en alguna de las playas más bonitas de esta isla española. La Playa d’en Bossa, situada en la costa sureste de la isla, a unos 5 kilómetros de la capital de Ibiza es, sin duda, una visita obligada. Esta popular playa de 2,5 km de largo está bordeada de bares, restaurantes, pequeñas tiendas y discotecas de moda. Más al noreste de Playa d’en Bossa, está la Cala de Talamanca, ideal para practicar windsurf y surf.

Municipio de Santa Eulària des Riu, en el noreste de Ibiza

Una escala de crucero en Ibiza es la oportunidad perfecta para hacer una excursión a Santa Eulària des Rui, el segundo municipio más grande de la isla. Dando un paseo se pueden descubrir pintorescos pueblos como Jesús y Sant Carles. A lo largo de la costa, hay paradisíacas y salvajes calas entre las que se encuentran Cala Nova, Cala Boix y Es Figueral. Otra visita destacada es el pueblo de Es Canar, famoso por su mercado hippie. A poca distancia de Es Canar, está la playa de Cala Martina con su franja de arena fina bañada por un tranquilo y claro Mar Mediterráneo.

El Parque Natural de Ses Salines

Durante una escala de crucero en Ibiza, los amantes de la naturaleza, sin duda, optarán por una excursión al Parque Natural de Ses Salines. Situado en el sur de la isla, cerca del aeropuerto, este parque enamora por su paisaje de marismas, dunas y playas vírgenes. En él se pueden observar numerosas especies de aves, por ejemplo, flamencos. Para explorar el Parque Natural de Ses Salines se organizan excursiones de senderismo pues los vehículos están prohibidos.

La Cueva de Can Marçà 

Situada cerca del Puerto de San Miguel, la Cueva de Can Marçà es un impresionante atractivo de la isla de Ibiza. En tiempos remotos, esta cavidad fue utilizada como guarida de piratas y bucaneros. Con una superficie aproximada de 8.500 m², la Cueva Natural de Can Marçà muestra un fascinante entorno compuesto de estalactitas, estalagmitas y helictítas. Durante una visita guiada, de unos 35 minutos, se realiza un recorrido de 350 metros que permite acceder salas poco habituales como las del Templo, la Cascada y el Buda.