Cinco planes imperdibles para disfrutar la primavera en Uruguay

Cinco planes imperdibles para disfrutar la primavera en Uruguay

El inicio de una nueva estación abre todo tipo de posibilidades turísticas. En el caso de Uruguay, los cielos se abren, el viento se vuelve brisa y la naturaleza estalla en flores y vegetación. Practicar diferentes actividades ecoturísticas, vivir las ciudades con otra perspectiva, observar la fauna salvaje, adentrarse en el mundo náutico y fluvial o rodearse de viñedos, son sólo algunas de las propuestas que esperan a los visitantes del destino durante los próximos meses del año.

• El Montevideo de Benedetti. Los seguidores del prolífico autor quizás desconozcan que la capital uruguaya es objeto de una guía especializada en lugares relacionados con su figura. Para elaborarla, se llegaron a identificar en todo el país aproximadamente 600 localizaciones, ya sean por su carácter biográfico como por haber sido referenciados en los textos de Mario Benedetti. Montevideo concentra más de 50 -repartidos entre las seis rutas que configuran la Guía Benedetti-, destacando, por ejemplo, la casa en la que transcurrió gran parte de su infancia, el liceo donde se formó o los cafés donde escribía.

• Ecoturismo en el norte. Abundancia de bosques nativos subtropicales, valles escarpados, laderas pronunciadas, saltos de agua y una cultura propia es lo que encontrarán los visitantes que se acerquen a explorar las Quebradas del Norte, un sistema geográfico ubicado al norte de Tacuarembó y al noroeste de Rivera. En la lista de los ‘must’ hay que apuntarse rutas guiadas por las cascadas naturales y senderos de Laureles, visitar el Museo de Carlos Gardel y referencias a la tradición ferroviaria en Valle Edén, realizar el circuito de la Ruta del Oro o disfrutar de la gastronomía criolla y de actividades al aire libre en las 25.000 hectáreas del Valle de Lunarejo.

• Embarcarse en turismo náutico y fluvial. El área oeste de Uruguay permite conocer la riqueza de sus ríos desde el agua. Para ello, la industria náutica recreativa de la región propone actividades como recorrer en pequeñas embarcaciones de pescadores las 24 Islas del Río Uruguay (combinando río abierto con estrechos canales), surcar en catamarán el verde apenas explorado de Río Negro o realizar una jornada de cabotaje por la bahía de Colonia del Sacramento, ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad.

• Galopar por el este de Uruguay. Pueblos de pescadores, dunas, arroyos, cerros y lagunas salpican la región este del país, creando una panorámica de ensueño que, si se descubre a lomos de un caballo (animal intrínsecamente ligado a la cultura y al folclore uruguayo), resulta a todas luces apetecible. Explorar las Sierras de Rocha y descansar en una posada campestre supone para los viajeros toda una experiencia, así como recorridos ecuestres en noches de luna llena.

• Marcar el ritmo del tango.
A finales del siglo XIX los arrabales de ciudades portuarias como Montevideo, Buenos Aires y Rosario vivieron el nacimiento de este género, declarado en 2009 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y forjado por aportes afroamericanos, criollos y de la inmigración europea. Es un rasgo tan propio de Uruguay que, todos los días de la semana -o, mejor dicho, todas las noches-, es posible escuchar su ritmo y animarse a bailarlo en alguna de las milongas montevideanas.

Share this post

Déjanos un Comentario