Parque Nacional Huascarán, al norte de la cordillera blanca

Parque Nacional Huascarán, al norte de la cordillera blanca

Muy cerca de Yungay, el parque nacional Huascarán ofrece una diversidad de parajes para realizar caminatas y ascender por las faldas de los nevados o para, simplemente, sentarse a descansar y disfrutar del paisaje.

A las montañas ancashinas hay que tenerles respeto. Por ello, lo más recomendable es llegar y aclimatarse un poco antes de hacer cualquier caminata. Si llega a Huaraz por la mañana, el California Café es buena alternativa para desayunar y tomarse un mate de coca. Por la noche, el Mi Chef Kristof es la mejor opción. Vaya con calma y pregunte por su macerado de pisco con kion.

La Cordillera Blanca tiene múltiples destinos. En estas líneas nos concentraremos en algunas de las ofertas que existen en el sector norte, incluyendo las bondades del Parque Nacional Huascarán. Precisamente, para acceder a las lagunas de Llanganuco –uno de los principales atractivos de este fascinante ecosistema– usted puede optar por alguno de los clásicos tours en bus que salen desde la capital de Áncash. Nosotros le planteamos una alternativa más atractiva.

Si está en auto, diríjase a Yungay. En avión, la empresa LC Busre lo lleva hasta el aeropuerto Comandante FAP Germán Arias Graziani. Desde estos pequeños aviones se obtienen impresionantes vistas de los nevados. Si viaja en bus, Móvil Tours cuenta con un servicio Servicama. Desde esa parada, en unos 40 minutos, y por unos S/.30, un taxi lo puede llevar hasta el Llanganuco Lodge. Este albergue, conocido entre los locales como La Casa de Charlie, será nuestro punto de operaciones para recorrer la zona. Enclavada entre las entradas de las quebradas de Llanganuco y Huandoy, esta apartada posada –administrada por el británico Charlie Good– lo invita a liberarse de Internet, sosegarse con la vista y sumergirse en los placeres de la mente.

Ya sea que opte por las habitaciones de lujo o la zona de campamento, se encontrará siempre al amparo del Huandoy y el Huascarán norte y sur, los tres picos nevados más altos de esta cordillera.

PASO A PASO
En nuestro primer día, Charlie sugiere realizar una breve caminata por las ruinas y la laguna de Keushu (o Queushu), ubicadas a tan solo unos minutos del lodge. Este paraje preínca sorprende por su antigüedad y resistencia a los embates del tiempo y la geografía. Es indispensable que las autoridades locales, trabajando conjuntamente con la comunidad de la zona, revaloricen y preserven este sorprendente lugar.

A la mañana siguiente, luego del esmerado desayuno preparado por Sózimo Luna –quien aprendió los secretos de un cocinero australiano– salimos hacia las lagunas de Llanganuco. La caminata dura unas tres horas, cruzando el control de acceso al Parque Nacional Huascarán, donde se paga S/.5 y se empieza el ascenso por la carretera. Si se le dificulta, pida un aventón a los autos que pasan o, si no es de caminar, contacte previamente a un taxi.

Ubicadas sobre los 3.800 m.s.n.m., Warmicocha, de aguas turquesas es la laguna hembra, y Orkoncocha, la laguna macho. Ambas están flanqueadas por el Huascarán, Huandoy, Pisco, Chacraraju, Yanapaccha y Chopicalqui.

Si llega hasta allí en uno de los clásicos tours, solo dispondrá de unos minutos para disfrutar de este paisaje, y luego estará de vuelta en un bus, perdiéndose la caminata de regreso por el sendero de María Josefa, una trocha boscosa donde encontrará cascadas, vestigios preíncas, bromelias, una diversa variedad de aves y, con suerte, hasta venados. Esta bajada también puede hacerse en bicicleta.

Transitando por las fauces de la quebrada, las vistas del paso del glaciar, de hace miles de años, resultan reveladoras para comprender la geografía de la vía y poner en perspectiva nuestra fugaz existencia. El camino de María Josefa culmina en el puente colgante y de ahí se prosigue por la carretera, de regreso hasta el control. Sin embargo, la gente local, como el propio Charlie, puede mostrarle rutas alternativas. Aventurarse a buscarlas solo podría desorientarlo.

A PURO PULMÓN
La travesía a pie para ver el hielo de Huandoy es otra alternativa de recorrido. Esta no es una caminata para hacerla el primer día, ya que se asciende por espacio de dos horas y media hasta los 4.000 m.s.n.m. A diferencia de Llanganuco, por estas rutas solo verá a gente de la zona. No hay carreteras, por lo que es mucho más tranquila y silvestre. Los locales van allí a sacar hielo para hacer raspadillas. El hielo puede desprenderse, como ya ha pasado, en cualquier momento, por lo que no debe acercarse mucho.

Son cerca de dieciséis diferentes caminatas de un día, incluyendo rutas más populares como a la laguna 69, desde donde se pueden ver el Chacraraju y el Pisco. Para el próximo año, Charlie y la Asociación de Servicios de Alta Montaña de su comunidad nos plantean un recorrido más intenso, y de más días, hacia el Huascarán.

Este permitirá ascender con burros hasta un campamento base, y luego hasta un refugio por encima de los 4.700 m.s.n.m., lo que posibilitará que una persona sin experiencia, luego de unos días de aclimatación, llegue hasta el hielo, desde donde inician la escalada los profesionales.


Por: Alberto Revoredo – Vamos!

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