El Ausangate, caminando entre nubes

Notiviajeros.com
Tenemos ante nosotros uno de los parajes más bellos del Perú para caminar y olvidarse del planeta. O mejor aun, para entrar en un planeta diferente, el que gira en torno al apu Ausangate, a sus glaciares y quebradas de aguas blancas. Un planeta sin sombra, porque en sus pampas infinitas y por la altura en la que nos encontramos solo crece el ichu, algún pequeño matorral y una orquídea sui géneris y diminuta que se le antoja vivir por encima de los 4,500 metros de altura.

Es la tierra de las alpacas, de los altomisayuq o sacerdotes andinos de la fiesta del Qoyllur Riti, de la gente más recia y alegre que siempre camina por alturas siderales y de la montaña más alta y sagrada que hay en el Cusco.

El Perú cuenta con novedosas rutas de trekking que ofrecen alternativas a un Camino Inca cada vez más congestionado. Algunas de ellas son suaves y poseen una biodiversidad exuberante como la de Salkantay; otras recorren parajes más secos para contemplar maravillas arqueológicas como Choquequirao y otras, como la de Ausangate, ofrecen la oportunidad de experimentar la vida de los pastores de las alturas, sus glaciares y una naturaleza salvaje, solitaria y exigente.

El Ausangate pertenece a la cordillera del Vilcanota y se encuentra a unos 120 kilómetros del Cusco; forma parte sustancial de la cosmovisión andina por ser origen de las aguas, madre de las alpacas que nacen en las pacarinas o puquios, donde se encuentran las piedras sagradas de colores, y ser el apu que enseñó a hombres y mujeres el arte de tejer, por algo en muchas de sus comunidades podemos encontrar varios de los mejores textiles que hay en el Perú.

ALBERGUES Y CAMPAMENTOS
Hay dos accesos para recorrer alguna de las travesías que los operadores especializados ofrecen. Una de ellas comienza en la comunidad de Tinki, en Ocongate e incluye campamentos de cinco y seis días de duración en expediciones que dan la vuelta a la montaña o que recorren la inmensa laguna de Sibinacocha donde es posible pescar truchas. La otra caminata de cinco días de duración se inicia en la comunidad de Chilca, en Pitumarca, y recorre unos 60 kilómetros distribuidos en cuatro albergues turísticos con todas las comodidades que el pasajero pueda desear. En ambos casos, el viajero atraviesa pequeñas y aisladas comunidades de pastores, lagunas de color turquesa, tropillas de vicuñas y cerros multicolores que dan la sensación de estar en otro planeta, en algo irreal.

Las caminatas, debido a la altura que se alcanza, en ocasiones pasando abras por encima de los cinco mil metros, son exigentes, aunque no se requiere de condiciones especiales para hacerlas. El equipaje es cargado por llamas de las comunidades de pastores y los operadores ofrecen caballos para aquellos que deseen vivir la experiencia más cómodamente. En cualesquiera de sus formas, el viajero regresa a su planeta Tierra renovado y con la fuerza que se experimenta después de vivir libre en las montañas.

Consejos para la caminata
Se recomienda pasar un par de días en el Cusco antes de iniciar la caminata para adaptarse a la altura.

En el recorrido hay que beber mucho líquido, caminar a ritmo suave y tomar mate de coca.

Lista de indispensables:

Ropa térmica e impermeable.
Botas de trekking y zapatillas para los albergues.
Lentes de sol, gorros para el frío y para el sol, guantes y medias de lana.
Bastones para caminar.
Una pequeña mochila para las caminatas diarias.
Bloqueador solar y protector labial.
Botiquín básico con pastillas para el dolor de cabeza o estómago, analgésicos musculares y vendas.
Cantimplora y navaja.
Linterna y pilas.
Cámara de fotos (las baterías se descargan más rápido en la altura).

Allá vamos
Cuándo ir:
La mejor época es entre abril y mayo, después de las lluvias, cuando la sierra está más verde que nunca.

Operadores turísticos:
Para las rutas de campamentos:
www.enigmaperu.com
www.terraexplorerperu.com
Para la ruta de albergues:
www.andeanlodges.com
www.apumayo.com

Por: Iñigo Maneiro – Vamos!

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