Rutas iqueñas por mar y tierra

Notiviajeros.com
Hermosas y desoladas playas, apacibles dunas y extensas campiñas vinícolas, son algunos de los impresionantes paisajes que nos frece el circuito turístico iqueño.

A 260 km al sur de Lima y a menos de cuatro horas de viaje en auto, la Reserva Nacional de Paracas debería ser la primera parada obligada de este viaje. Desde el muelle del Chaco, diversos operadores turísticos ofrecen, desde S/.40, el tour hacia las islas Ballestas. Las embarcaciones salen desde las 8 a.m. hasta el mediodía. El trayecto de ida dura aproximadamente 40 minutos, previa parada en el Candelabro, famoso y misterioso geoglifo desplegado en uno de los extremos de la bahía de Paracas. Si usted busca una alternativa más exclusiva puede optar por los paquetes que ofrece el Hotel Paracas a través de su agencia T’ikariy.

La reserva ofrece también una interesante oferta de playas para acampar, a las que se llega bordeando la bahía por la carretera a Pisco. En la garita de control, a cargo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP), necesita realizar un pago de S/.5, válido por un día. Hacia el norte encontramos el museo de sitio, desde donde se puede avistar flamencos. Lagunillas es la única playa que cuenta con restaurantes, donde lo más rescatable es la vista. Allí también se ubica un mirador de la zona. Bordeando el perímetro se llega a dos apacibles playas, La Mina y la recuperada El Raspón. Ambas cuentan con servicios higiénicos, área de parqueo y prohíben el ingreso de mascotas. El acceso está señalizado pero no está demás pedir algunas indicaciones al ingreso. Hacia el sur está Yumaque, una playa más larga, amplia y con mayor oleaje. Unos metros más allá, un nuevo mirador nos ofrece una vista de lo que fue el símbolo de la reserva: la Catedral, que fue alterada luego del sismo de agosto del 2007, producto del cual se derrumbó la bóveda. En Supay puede practicarse la pesca deportiva y con suerte divisar algunos delfines. Si se siente aventurero y posee una camioneta 4×4, a media hora de camino encontrará una de las playas más bonitas de la reserva: Mendieta.

PARA DEGUSTAR.
Dejamos Paracas y seguimos hacia el sur, hasta el km 303 de la Panamericana Sur, para visitar la ciudad de Ica. A pocos días de celebrarse el Festival Internacional de la Vendimia (la primera semana de marzo), donde entre otras actividades se visitan las principales bodegas de la zona; la denominada Ruta del Pisco se convierte en una interesante alternativa para el viajero.

A 3 km al noroeste de la ciudad de Ica, la bodega Vista Alegre es una de las más tradicionales. Su fundación data de 1857 y el recorrido de sus instalaciones cuenta con guías especializados, que relatan el proceso que acompaña la elaboración de piscos y vinos. El servicio cuesta S/.5 e incluye la degustación de algunos productos. Uno de los proyectos más interesantes, que esta bodega espera concretar muy pronto, es la construcción de un hotel boutique en medio de los viñedos. Ello permitirá al turista, sobre todo al iqueño que está cansado del tráfico, pasar un fin de semana en un lugar tranquilo. La idea es que pueda aprender sobre el proceso del pisco si así lo desea. La oferta incluirá la posibilidad de comprar una barrica elaborada a partir de una parcela de su selección.

A unos 20 minutos, tomando el desvío señalizado en el km 294 de la Panamericana Sur, se accede a otra de las más tradicionales bodegas: Tacama. Sus instalaciones cuentan con un elevado torreón desde el cual se pueden divisar sus 200 hectáreas. El horario de atención es de lunes a domingo, de 9:15 a.m. a 5 p.m. El recorrido dura unos 15 minutos.

Un kilómetro más allá del desvió mencionado, a unos 10 minutos en auto, encontramos bodegas más artesanales como el Catador o Lazo. En esta zona, conocida como Subtanjalla, se encuentra el fundo Tres Esquinas, donde está el restaurante la Olla de Juanita, que distribuye el pisco Tres Generaciones.

La oferta de bodegas es numerosa en el valle de Ica, pasando de grandes como Ocucaje hasta las artesanales donde aún utilizan viejos alambiques para la fabricación. Se calcula que existen alrededor de 100 bodegas artesanales en esta área, entre las que destacan Bohórquez, Catador, Sotelo, Álvarez, Mendoza, El Carmen y Acuache.

DE AVENTURA
Otro de los atractivos turísticos que ofrece Ica es la Huacachina, un oasis ubicado a cinco kilómetros al oeste de la ciudad. Se pueden realizar paseos en bote en su laguna, o recorrer sus dunas a caballo o en tubulares, o animarse a practicar sunboard. Los operadores turísticos ofrecen tours de hora y media de duración por S/.40 por persona. Hay que advertir, sin embargo, que la oferta es muy informal. Alternativas más serias para estas prácticas pueden encontrase en el hotel Las Dunas que, entre otros de sus servicios, ofrecen el recorrido por la zona conocida como el Tablazo de Ica.

Allá vamos
Hotel Las Dunas: Av. La Angostura 400, Ica. (51 56) 25-6224.
www.lasdunashotel.com

Hotel Paracas: Av. Paracas 173, Paracas, (511) 518-6500.
www.tikariy.com.pe

Bodega Vista Alegre: Camino a la Tinguiña Km 2, Ica (51 56) 232-919.
www.vistaalegre.com.pe

Bodega Tacama: Av. Camino Real s/n. La Tinguiña, Ica. (51) 218-3017.
www.tacama.com

Buses: Las principales agencias que ofrecen servicios diarios hacia Ica son: Oltursa 708-5000, Cruz del Sur 362-4110 y la Empresa de transportes Soyus 266-1515.

Por: Alberto Revoredo – Vamos!

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