Casma, Sechín y Chanquillo

Síguenos en: | |

Si le pido que piense en un monumento arqueológico, quizá lo primero que le venga a la mente sea Machu Picchu o las huacas del Sol y de la Luna. En realidad no es necesario ir tan lejos, pues el país tiene muchas zonas para visitar como Sechín y Chanquillo que se encuentran en Casma, muy cerca de Lima.

Si ya está pensando en realizar un viaje en familia o con un grupo de amigos hasta estos puntos, puede enrumbar por la carretera Panamericana Norte y a la altura del kilometro 374 tomar el desvío hacia Huaraz. Avance aproximadamente dos kilómetros y habrá llegado al complejo arqueológico Sechín.

Aquí encontrará el museo de sitio Max Uhle, que tiene réplicas de algunas zonas no expuestas al público de esta zona arqueológica. Además, se muestran maquetas de otros monumentos descubiertos en Casma.

A 100 metros del museo se ubica el Templo del Cerro Sechín, construido en el periodo Formativo (entre 2000 y 200 a.C.). Óscar López, trabajador del museo y quien participó en los trabajos de conservación y restauración del lugar, refiere que el edificio principal fue un sitio sagrado. Su importancia se hace evidente en el trabajo de sus muros que llevaba grabados en bajo relieve, mientras las otras construcciones solo constan de piedras lisas. “La iconografía, trabajada en bajo relieve, muestra a los guerreros sechín victoriosos y arrogantes caminando hacia el ingreso, entre los restos de sus rivales (cabezas, cuerpos cercenados y vísceras)”, indica López.

Al parecer, estas iconografías eran una advertencia para quienes quisieran atacar el templo. Cabe resaltar que las piedras se trabajaron en posición horizontal y luego fueron puestas como una suerte de enchape en los muros.

CHANQUILLO
Pero antes de visitar Sechín, usted puede darse una vuelta por Chanquillo. Aunque este monumento aún no ha sido puesto en valor y el acceso no está muy señalizado, es posible llegar por el valle de Casma o por el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 363 de la carretera Panamericana Norte.

Si opta por la segunda alternativa debe contar con una camioneta 4 × 4.

El arqueólogo Iván Ghezzi, quien realiza trabajos de investigación en la zona, explica que la fortaleza consta de dos grandes murallas, que rodean una plataforma central en la que se encuentran dos edificios de planta circular y uno rectangular. Ghezzi refiere que algunos investigadores pensaban que esta era una zona de defensa, mientras otros que era un centro religioso.

No obstante,“para entender qué protegían las dos murallas se trabajó en uno de los edificios y se llegó a la conclusión de que era un centro religioso”. Agrega que en esos tiempos la guerra estaba enfocada en la conquista de los símbolos religiosos del enemigo y debido a ello la fortaleza estaba protegida por dos murallas.

Esta construcción, hecha con piedras del mismo lugar, mide 300 metros de largo por 80 metros de ancho y posee cuatro zonas de ingreso. Algunos de los muros más altos llegan a medir de 8 a 9 metros de alto y llegan a tener 3 o 4 metros de ancho.

Frente a la Fortaleza de Chanquillo se ubica el observatorio solar más antiguo de América. Consta de 13 grandes torreones alineados de norte a sur, los cuales sirven para señalar los solsticios y equinoccios, esto le permitía a los sacerdotes-astrónomos establecer calendarios ceremoniales, agrónomos, políticos y hasta de combate. Sobre su funcionamiento, Ghezzi dice que “si se observan las torres desde la parte de abajo, se podrán apreciar como si fueran una regla gigante que corresponde al recorrido del sol”.

Visitar estos complejos arqueológicos es como viajar al pasado. Anímese y no se pierda de esta gran experiencia.

MÁS INFORMACIÓN
Museo Max Uhle
Horario: lunes a viernes de 9 a.m. a 6 p.m.
Costo: adultos S/.6, estudiantes S/.4 y niños S/.1.

Y si está en busca del sol

Casma también es muy atractiva para quienes van en busca del sol y del mar. Es así donde puede disfrutar de las playas La Gramita y Las Aldas, que están ubicadas a la altura del kilómetro 347 de la carretera Panamericana Norte.

Ambas son playas de arena fina y oleaje algo fuerte. Aquí los visitantes pueden disfrutar de la privacidad y la tranquilidad que brinda el escenario marino. Además, podrán llevar a cabo actividades como pescar un delicioso lenguado, una chita o una cabrilla, o simplemente echarse a disfrutar de los rayos solares.

También puede visitar el complejo arqueológico Las Gramas, que se encuentra a 10 minutos a pie desde la playa que lleva el mismo nombre. Aquí podrá apreciar edificaciones levantadas con piedras.


Por: Janet Tamura T – Vamos!

Share this post

Déjanos un Comentario