Los viajes de Bingham

Expedición.En octubre de 1912, El Comercio alertaba sobre la firma del contrato con la Universidad de Yale para la exploración de zonas arqueológicas. Antes, anunciaba la expedición de Hiram Bingham en Choquequirao.

Nuestras riquezas arqueológicas
[25/10/1912]
El 10 de agosto último, el ex presidente del Consejo de Ministros y ministro de Instrucción doctor Ganoza firmó con el Excmo. Señor H. Olay Howard, ministro de los Estados Unidos, este último en nombre de Hiram Bingham, representante de la Universidad de Yale, un contrato según el cual se concedía a esa universidad la exclusiva por diez años para practicar todos los estudios, exploraciones y excavaciones arqueológicas, antropológicas y geológicas que creyera conveniente, en territorio nacional; la exportación de estos objetos y otras concesiones que significaban un monopolio amenazador para la cultura nacional y la pérdida para el país de los más valiosos restos de las pasadas civilizaciones peruanas.

Este contrato, felizmente, debía ser remitido al Poder Legislativo y así lo fue, a la Cámara de Diputados, que lo pasó a estudios de su comisión de Instrucción. Esta solicitó la opinión ilustrativa del Instituto Histórico del Perú, que, comprendiendo el grave alcance de las cláusulas de ese contrato, se pronunció desde el primer momento en contra del monopolio que se pretendía establecer. Sin encerrarse en un vano egoísmo, el Instituto quiere que el campo científico del país esté abierto a todas las instituciones sabias y que no se pongan tropiezos a los hombres de ciencia que deseen contribuir a las investigaciones y al estudio de nuestra historia; por eso, el Instituto se pronuncia en contra de la exclusiva proyectada, y deseoso, al mismo tiempo, de que no sea en Alemania, en Francia o en Estados Unidos donde tengamos que ir para estudiar nuestra historia patria pide se coleccione aquí nuestras riquezas arqueológicas, a fin de que vengan al Perú los extranjeros que quieran estudiarlas.

En esa labor formuló el Instituto, en 1907, un proyecto de ley destinado a impedir la exportación de los objetos arqueológicos y a conservar nuestros monumentos históricos. Por más esfuerzos que el Instituto ha hecho, sin embargo, no pudo lograr jamás que el anterior gobierno presentase ese o cualquier otro proyecto de ley; en variadas formas insistió con tal motivo, sin que sus gestiones alcanzasen el menor éxito.

Entre tanto, clandestinamente, salían de nuestros puertos valiosas colecciones de huacos, tapices, momias y otros ídolos de incalculable valor histórico.

Por último, como si esto no bastase en lugar de cautelar nuestras riquezas y conservarlas para el país, se daba la exclusiva a una institución extranjera para practicar excavaciones, llevar a cabo estudios y exportar objetos, en forma tal que se negaba análogo derecho a otras instituciones científicas y extranjeras […].

Misión americana
[23/6/1911]
En el vapor de Panamá, llegado esta mañana al Callao, ha venido la expedición científica enviada por la Universidad de Yale y presidida por el catedrático de historia latinoamericana de esa institución, profesor Hiram Bingham. La expedición […] tiene el encargo de estudiar las ruinas de Choquequirao y otras en el departamento de Apurímac. El profesor Bingham cruzó el territorio nacional en febrero de 1909, viniendo del Cusco a Lima por la vía terrestre, y entonces tuvo ocasión de visitar la misteriosa Choquequirao, cuyas impresiones publicó en el Tomo 12, entrega correspondiente a diciembre de 1910, de la revista “American Antropologist”.

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