Viñas del Sur, Ica

Si es un asiduo visitante de la ciudad de Ica, seguramente ha disfrutado ya de las bebidas que este departamento le ofrece y que tantos momentos gratos le han regalado. Pues, tiene una parada obligada si de conocer la industria vitivinícola nacional se trata. Es un lugar mágico y lleno de vegetación, ubicado a la altura del kilómetro 294 de la carretera Panamericana Sur y que recibe el nombre de Viña Tacama. Para llegar a esta, solo debe pasar antes por los poblados de Collazos y Fundición, hasta instalarse en un largo pasillo rodeado de flores que le dará la bienvenida.

Desde el inicio, aspirará la lejanía de la ciudad por la tranquilidad que se vive. Y es que esa fue la idea de este lugar cuando se creó en 1954, por lo que este año celebra su aniversario número 120 desde que fuera adquirida por la familia Olaechea que hasta el día de hoy está a cargo del negocio.

COMO PARA PERDERSE
El lugar está marcado por tres grandes bloques: la bodega, la casa y la viña, perfectamente conservados. Sin embargo, el terremoto del 2007 melló las estructuras de la primera, que hoy ha sido reemplazada por una de alta tecnología que ha acelerado los procesos de elaboración del vino. Asimismo, la capilla también se vio afectada por lo que tuvo que ser derrumbada por completo y se encuentra ahora en un plan de reconstrucción. Es por ello que las visitas al público en general se han suspendido. “Estas se van a reanudar al público de manera masiva a partir de noviembre de este año por cuestiones de seguridad y porque se traerán nuevos equipamientos, pero la idea es tener a futuro un plan moderno de turismo enológico que creo atraerá a muchísimo público. Hay todo un “boom” turístico aquí, sumado a que Paracas se está renovando también. Todo eso influye para reforzar las actividades en la zona”, afirma Daniel Geller, gerente de ventas de la viña.

Ahora bien, es sabido que cada vino tiene que ver con cada ocasión. De esa máxima son conscientes las personas involucradas en el gran universo que significa la producción en serie de esta espirituosa bebida. Para el joven enólogo de la casa, Friedric Thibaut, quien lleva 10 años a cargo del control técnico de la planta, “se necesita en primer lugar tener pasión, ganas de caminar por la viña, deseo de degustar y la necesidad de estar afuera”. Y no lo dice en vano, ya que trabaja de lunes a lunes, las 24 horas del día, es decir, vive en la viña. “A principios de junio estamos sacando tres etiquetas nuevas: un Malbec puro que se llama Halcón de la Viña, luego un Petit Verdot puro que es bastante original y que recibe el nombre de Quantum, y Sinfonía, una mezcla de los anteriores con Granite”, comenta.

MUCHO MÁS
Aparte del tema enológico, el público puede descubrir una viña llena de historia (antes fue un convento), atractivos en cuanto a la arquitectura (cuadros de la Escuela Cusqueña, techos altos, arcos característicos en las entradas y mobiliario antiguo). Además de conocer, por supuesto, un viñedo peruano con equipos que técnicos franceses han podido adaptar a la zona. Otro de los atractivos que se pueden apreciar son los halcones, domesticados para proteger el viñedo de las aves picadoras. El llamado arte de la cetrería que resulta llamativo por lo bellas que son estas aves. Asimismo, hay exhibiciones de caballos de paso, criados en la misma viña, y que son el deleite de más de un espectador.

RECORRIDO DEL SABER
Algo que no puede dejar de destacarse es que este trayecto turístico ha sido elaborado también con la idea de que el público, al final del recorrido, pueda saber y conocer más sobre el proceso de fermentación y demás. Eso sí, evidentemente probar los vinos y apreciar el tiempo, trabajo e inversión que toma llevar una botella de este a la mesa también se incluyen. Aquí sucede algo original: son los mismos trabajadores de la viña los que se convierten en una suerte de guías con la finalidad de que el público se empape del tema y aprenda un poco más de los procesos, y por qué no, de su estilo de vida.

Pero no solo de vinos está hecho el mundo. En Viña Tacama podrá encontrar desde espumantes hasta nuestra bebida de bandera, el pisco. Ya sabe, si pasa por Ica, anímese a visitarla, no saldrá defraudado y si ya conoce el departamento y no se ha animado a ir, qué está esperando, tiene las puertas abiertas. Solo debe saber que la viña, a pesar de su rehabilitación, atiende de lunes a sábado, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. y se puede visitar previa coordinación y autorización a los teléfonos de la oficina que tiene la empresa Tacama en San Isidro: 218-3017 o 218-3019.

Por: Fiorella Carrera
Vamos!

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