Tours gastronómicos

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Bien sabemos que nuestros atractivos históricos, culturales y naturales son tres razones de sobra para que el destino Perú siga creciendo en el mundo de la industria sin chimeneas. Sin embargo, una dinámica que sigue floreciendo en creatividad y forma parte del orgullo nacional es indudablemente nuestra gastronomía. Es por ello, y teniendo como premisa los recorridos culinarios que se vienen realizando desde años atrás en otros rincones del mundo como Italia y China, que las chefs peruanas —y hermanas— Brisa Deneumostier y Penélope Alzamora decidieron, hace ya casi tres años, apostar por una oferta diferente que tuviese como objetivo central el conocer el Perú a través de su mesa. Para esto se cuenta con aliados perfectos: paladar, olfato y vista.

APUESTA GOURMET
“Darnos cuenta de la abundancia y variedad de nuestros insumos y del repunte que tenía nuestra comida en el mundo fueron los principales alicientes para abrir A Taste of Peru con una dinámica que combinase el viajar con un chef privado y el conocer a una suma de profesionales vinculados con la gastronomía en Lima y Cusco”, nos cuenta Penélope Alzamora quien reside en Madrid, lugar desde donde se pone en contacto con los interesados a estos recorridos, en su mayoría europeos y estadounidenses.

Dentro de la agenda programada, A Taste of Peru realiza dos viajes anuales: uno en verano en donde solo se visita Lima y otro en el mes de octubre en el que se recorren además de la capital, la ciudadela inca y sus principales destinos gastronómicos, como el nuevo restaurante del hotel Sumaq en Aguas Calientes.

Sin embargo, eso no es todo, ya que también cuentan con el formato de grupos personalizados. “La idea es poder manejar todo el año este tour según la preferencia de los viajeros. La gente nos dice qué lugares y restaurantes le interesaría visitar con seis meses de anticipación y nosotras armamos un recorrido de acuerdo con sus exigencias. Es un tour que se planea para grupos de seis a quince personas”, agrega Alzamora, quien junto con su hermana acompañan a los viajeros durante todo el recorrido (en promedio de cinco a ocho días). De ahí, la figura del chef privado.

A INSCRIBIRSE
El próximo recorrido que desde ya vienen preparando y en el que piensan contar con un grupo numeroso de turistas se llevará a cabo los primeros días de octubre (del 3 al 10 de dicho mes). El circuito comenzará con el recibimiento de las personas y el traslado de ellas hacia el Country Club Hotel, para luego al día siguiente hacer un recorrido por la ciudad, en el que se visitará el museo Rafael Larco Herrera, entre otras atracciones para luego pasar a un almuerzo en el selecto restaurante La Mar.

De ahí, se seguirá hacia el Centro de Lima y se terminará la noche con una cena en Astrid y Gastón.

El tour seguirá al siguiente día con una visita al pintoresco mercado de Surquillo, en donde se tendrá la oportunidad de seleccionar frutos e insumos de nuestro país. Así también, ese día habrá una clase maestra de comida Nikkei con el chef Humberto Sato.

Y eso solo será en el centro de la capital, ya que los visitantes en el día número 4 podrán disfrutar de un entretenido almuerzo y demostración de cebiches en Pachacámac con el chef Cucho La Rosa, para que por la noche puedan reunirse con el destacado Johny Schuller y Pedro Miguel Schiaffino para departir sobre el pisco y la comida amazónica.

Entretanto, ya una vez que se haya arribado al Cusco, los puntos principales a conocer, además de los arqueológicos, serán las grandes haciendas como la casa Lambarri en donde se degustarán platos preparados con frutos de su misma huerta. Una íntima experiencia orgánica. La ruta también considera el hotel Sumaq en Aguas Calientes, el traslado en el tren de Orient Express y cenas como en el Bohemia del Cusco.

Así, pues, con todo ello, una visita a nuestro país se convertirá en un placer jugoso digno de los dioses. El precio es de US$3.300 por persona, en el que todo está incluido, menos los pasajes de ida y vuelta al país de origen.

Por: Jimena Villavicencio
Vamos! – El Comercio

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